INSTALACIONES

ESTADIO EL MOLINON, FOTO ACTUAL

 Desde 1908

Aforo
:
30.000 personas
 
Dimensiones: 105 x 68 metros
 
Dirección: Parque de Isabel la Católica, s/n
 Gijón - Principado de Asturias - España


 

La solera de un campo

La historia de El Molinón es la propia de Gijón y la de su club anfitrión, el Real Sporting, que lo ha convertido en feudo de su ya largo y centenario rodar. Cuando vive ya su primer siglo de existencia mira al futuro dispuesto a afrontar su última remodelación, que promete un cambio espectacular. Como si de un hermano mayor se tratara, El Molinón vio extenderse y crecer junto a él el Parque de Isabel la Católica, el de los Hermanos Castro, la Feria Internacional de Muestras, el Palacio de Deportes, el Museo etnográfico del Pueblo de Asturias... y hasta la reconducción del mismísimo río Piles.

Estratégicamente comunicado, se levanta en la más privilegiada zona de Gijón para entremezclar como ningún otro campo de fútbol de España una ubicación urbana en medio de un contexto idílico de exuberante naturaleza. Estamos ante un vergel futbolístico. Incluso su denominación ha sobrevivido hasta nuestros días como otro guiño más a la epopeya gijonesa. Su nombre le fue dado por su cercanía a un soberbio y viejo molino sobre el que ahora se asienta el Parador Nacional.

La primera referencia de un partido en El Molinón nos sitúa en el 20 de mayo de 1908. Lo extraemos de las páginas del diario El Comercio: "El último domingo, en el campo de El Molinón jugaron un match de foot ball los equipos de las sociedades sportivas La Bella Sportiva y El Balón, saliendo vencedora la primera por un soberbio goal admirablemente hecho por el joven Samuel Díaz". Se cumple un siglo de esta breve crónica que confiera al campo gijonés el título de el más antiguo del fútbol profesional español.


A buen seguro que ya desde antes era escenario de más partidos, como lo evidencia que en este primer referente periodístico del que partimos no se hace necesario explicar dónde se asentaba, pero a falta de otra documentación que permita aseverar con rigor, para la historia del fútbol española queda este mes de mayo de 1908.

La primera puesta de largo de El Molinón fue en 1911, cuando albergó el denominado Campeonato del Norte de España. En 1917 llegó su primera gran remodelación, que llegó a ser considerada com la de su inauguración oficial. Se levantó una nueva empalizada de madera, se construyó una gran tribuna y se dispuso una puerta principal. Eran momentos de expansión para la ciudad, para el Sporting y por ende, para El Molinón, convertido ya en uno de los mejores campos de fútbol del país.

Un magnífico escenario para un gran partido, el más relevante de cuantos podían disputarse en la España de 1920: la final de Copa. Aquel partido enfrentó al Barcelona de Zamora y Samitier con el Athletic de Pichichi. Por faltar, no faltó ni la polémica arbitral.

El Molinón, recinto por excelencia de la Asturias balompédica a lo largo de su historia, tuvo también otros muchos usos diversos alternativos. Cien años dan para mucho: desde cementerio de coches, pasando por pista de aterrizaje para helicópteros, mítines políticos, recinto ferial o guardería para galgos conforman un muy largo y dispar etcétera. Aunque de su versatilidad quizás lo más relevante ha sido su carácter de gran escenario para todo tipo de actuaciones musicales. Especialmente destacados han sido los conciertos multitudinarios de las últimas décadas con actuaciones de estrellas como Tina Turner, Bon Jovi, Dire Straits, Rolling Stone, Bruce Springsteen o Paul McCartney, entre otros.

La compra

En 1924 el entonces presidente rojiblanco Ismael Figaredo cerraba las negociaciones de compra del campo. Se habían iniciado 8 años atrás con su propietario, el hacendado y filántropo local Dionisio Cifuentes.

El 20 de noviembre se decide la emisión de obligaciones y se pide un préstamo por importe de 75.000 pesetas: 40.000 para la compra del campo y 20.000 para obras de ampliación y reparación. Las 15.000 restantes se dejarán como fondo de reserva. Ya está dado el paso. El terreno, según escrituras, se asentaba en los términos de La Guía, parroquia de San Lorenzo, villa de Gijón. Eran la suma de dos fincas denominadas El Pontón y La Granja. Sin duda, un gran campo para la época: en 1926 El Molinón disponía de 6.000 localidades y su terreno de juego medía 105 x 65 metros.

El 22 de abril de 1928 Asturias albergó el primer partido internacional de su historia, en El Molinón. España recibió a Italia. 1-1 al final con lleno hasta la bandera. El encuentro estuvo presidido por el infante Don Jaime. Se habían acometido nuevas obras de mejora, entre las que sobresalía una extraordinaria tribuna, que medía 144 x 20 metros y que se construyó en el tiempo récord de 21 días. Pero si había sido levantada a velocidad de vértigo, más rápido sería su final. El 27 de diciembre de 1931, a las ocho y media de la tarde, tras la disputa de un Sporting-Racing, sucumbió pasto de las llamas en apenas unas horas.

Son momentos de nubarrones económicos. El Sporting no puede afrontar la hipoteca pendiente y El Molinón lleva camino de ser subastado. El Ayuntamiento no quiere correr el riesgo de que la ciudad se quede sin su emblemático campo y en septiembre de 1935 propone hacerse con su propiedad. Lo hará efectivo diez años después. El consistorio gijonés daba así el primer paso para preservar El Molinón y para la que habría de ser la zona de ocio y esparcimiento más importante de la ciudad. En 1942, bajo dirección municipal, se reconstruyó la grada del Fondo Sur y en junio de 1944 el Sporting renunciaba al derecho de rescate de la propiedad.

Pero llegará un nuevo propietario. En 1954 el Ayuntamiento lo cederá a la Fundación Girón (posteriormente, Mutualidades Laborales), que será la que construya la Universidad Laboral de Gijón. Como parte de su magna obra anexiona la propiedad del coliseo balompédico, para el que anuncia diversas obras, que no finalizará. Tras años de desidia de su por entonces propietario, en 1967 El Molinón retornará al Ayuntamiento, que se compromete a dotarlo de iluminación artificial y a terminar la "tribunona", que había dejado inconclusa Mutualidades Laborales.

VISTA ACTUAL DEL MOLINÓN

Totalmente cubierto

Son los años del "desarrollismo". El Ayuntamiento cumple su promesa y dispone cuatro torretas que darán iluminación desde el 12 de enero de 1969. Ocho días después, el Pleno Municipal aprueba un presupuesto de cuatro millones de pesetas para cubrir la grada de general, inauguración que se produce el 30 de noviembre. El Molinón pasa a ser el único campo de España totalmente cubierto.

Para más fuste, el 28 de enero de 1970 se televisa por vez primera desde Asturias un partido en directo. Todo un hito para Gijón, al que se añadía la circunstancia de ser también la primera transmisión de un encuentro de Segunda División.

El siguiente paso será la conclusión de la "tribunona". El acuerdo lo tomará el Pleno Municipal en junio de 1970 con un presupuesto de 24 millones de pesetas. Se inaugurará el 10 de setiembre, coincidiendo con el partido de Liga entre el Sporting y el Athletic.

Cincuenta años después, El Molinón volverá a acoger un partido internacional. El 29 de marzo de 1978 España jugará contra Noruega y con motivo del 75 aniversario del nacimiento del club. En 1980 llegará una nueva cita internacional, ante Checoslovaquia.


Mundial 82

El 8 de junio de 1977, el entonces nuevo y ahora actual presidente del Sporting, Manuel Vega-Arango, le dio cuenta al alcalde de la ciudad del mal estado de la grada Este. Le pidió su sustitución por una nueva con mayoría de localidades de asiento. El alcalde escucha. El proyecto está ahí, pero tendrá que esperar hasta 1982, con motivo de las obras del Mundial. Se afrontó una gran reforma. Se elevaron las gradas Este y Sur y se alcanzó un aforo de casi 45.000 espectadores; 16.600 de ellos, sentados. Gijón era sub-sede y las localidades se agotaron para ver el Alemania-Austria, que pasó a la historia de los mundiales como el del más escandaloso de los tongos deportivos.

También ha quedado para la historia de Asturias como la ocasión en la que más aficionados presenciaron un partido de fútbol en persona, cifra imposible de superar a día de hoy. Dos años después, la Consejería de Comercio e Industria determinó reducir por motivos de seguridad la capacidad de El Molinón a 38.000 espectadores. En 1986, el 24 de septiembre, el campo rojiblanco acogería su cuarto partido internacional de selecciones absolutas: España, 3; Grecia, 1, El quinto tuvo lugar cuatro años más tarde, el 12 de setiembre de 1990. España se enfrentó en un amistoso a Brasil, al que superó por 3-0.


INTERIOR DEL ESTADIO DEL MOLINÓN

Conversión en asientos

En 1997, atendiendo a la nueva normativa, se llevó a cabo la conversión de la totalidad de las localidades de pie en asientos de butaca. Supuso una pérdida de aforo en beneficio de una mayor comodidad y seguridad. El Molinón pasó a tener capacidad para 25.885 espectadores.

Aún habría más partidos internacionales. El 11 de octubre de 1997 El Molinón se convirtió en una gran fiesta balompédica ante Islas Feroe. El siguiente visitante internacional fue Dinamarca y el último, Uruguay, con motivo del centenario del club sportinguista.

Apenas ha sido un esbozo, apenas unas pinceladas para un campo de fútbol colmado de vivencias que ya disfruta este mes de mayo de su centenario como gran referente de un Gijón dinámico y dinamizador, que lejos de renunciar a su historia, la recrea: domingos con gabardina de cuellos subidos, noches de bocadillo al descanso, nietos que ahora son abuelos... Un legado que ha pasado de generación en generación por las gradas de El Molinón como parte de la misma historia del fútbol en España.


La gran remodelación

Un siglo después, El Molinón seguirá viendo rodar el balón y acogiendo eventos de primera envergadura. Lo hará como un camafeo al que aún le quedan por guardar muchos sentimientos. Es el tesoro de las ilusiones de Asturias. A partir de ahora será también un punto referencial de estética para la ciudad ante la espectacular remodelación que se va a afrontar. Estamos ante un renovado argumento para el orgullo de los gijoneses y un nuevo concepto de servicios para el ciudadano. Difícilmente podrá encontrarse mejor marco como centro de negocios, con mejores y más funcionales ubicaciones para disfrutar con las que serán sus nuevas zonas de ocio o simplemente para irse de de compras.

Más allá de haber acogido a los mejores jugadores de la historia con grandes partidos de Liga, encuentros internacionales y citas mundialistas, de haber reunido en su césped y gradas a miles de personas para presenciar vibrantes actuaciones musicales. El Molinón desde la última reforma es un punto de encuentro diario, dinámico y empresarial en la vida de todos los gijoneses que durante cien años sólo podían disfrutarlo cada catorce días. El Molinón ya puede vivirse día a día.  
 
  
EL MOLINÓN EN LA ACTUALIDAD
 FUENTE SACADA DE LA PAGINA www.realsporting.com

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